Donde estoy parada, por donde transito, por donde muevo mi cuerpo y por donde escucho el silencio, me encuentro con la inútil espera de entender lo que siento, de saber lo que quiero, de creer en mi instinto.
Te llamo constantemente, necesito tu voz y tus manos, y me impacienta esta distancia.
¿Es correcto esto que siento o es tu piel la que me engaña?
Son tus besos que me atrapan, me llevan al extremo, me envuelven como llama, me queman como el fuego. Es tu boca, desenfrenada... Son tus manos que revelan mi secreto cada día y es tu cuerpo que me lleva a la agonía.
Volverme loca es lo que quiero si es a causa de tus besos.
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